Imposición de cargo del Director de Bomberos
El Ministro del Interior, Sr. Eduardo Bonomi, impuso como Director Nacional del Bomberos al Insp. Ppal. Roque Álvez, en ceremonia celebrada el pasado 17 de marzo en el Cuartel Centenario de Bomberos. A continuación reproducimos las palabras expresadas por el Ministro de esta Secretaría de Estado.
Señores y señoras, en estos días que hemos venido imponiendo a los nuevos jefes de policía, hemos hablado de la seguridad pública ciudadana. Ayer imponíamos en el cargo al Sr. Jefe de la Policía Caminera y hablábamos de la seguridad en el tránsito. Hoy estamos imponiendo al Jefe de Bomberos y vamos a hablar de la seguridad que le corresponde al Cuerpo de Bomberos.
Pero como el día que asumí el cargo en la Escuela Nacional de Policía, dentro de una serie de anuncios que hicimos, anunciamos propuestas y lineamientos que elaboramos junto al equipo que está frente al Ministerio del Interior, y que empezó a trabajar unos dos meses antes de asumir el cargo. En esas propuestas hablábamos del traslado de este Cuartel de Bomberos y eso tuvo repercusiones; opiniones a favor y en contra. Yo, dentro de lo que quiero decir sobre la seguridad que le corresponde a este cuerpo, quiero fundamentar más lo que planteamos ese día, porque la ciudad ha cambiado.
En una época, muy lejana, solo llegaba hasta donde hoy es la calle Ejido: desde el puerto hasta Ejido. Nada más. Yo supongo que las tareas tendientes a mantener la seguridad pública ciudadana también han ido cambiando con el tiempo, tanto por razones geográficas como económicas y sociológicas. Por múltiples razones, pero ha cambiado. Al punto que ahora estamos estudiando el rediseño del despliegue de las comisarías en esta ciudad; porque hay comisarías que han quedado en un territorio enorme difícil de atender y comisarías en un territorio mucho más chico. Hay que rediseñar.
Hoy, acá, en el Cuartel Centenario de Bomberos, Patrimonio Histórico Nacional, hay que hablar de la seguridad que tienen que proporcionar los bomberos: preservar a la población del fuego, catástrofes, los accidentes, derrumbes, riesgos químicos, etcétera, etcétera.
También para encarar estas tareas la ciudad, el Uruguay entero cambió.
Este cuartel se empezó a construir en 1925: yo no sé hasta dónde llegaba la ciudad en ese entonces, ni la complejidad de sus edificios o el entramado de las calles y las avenidas, o la intensidad del tránsito. Pero seguramente sería muy distinto a lo que es ahora. Seguramente, también, el edificio ha quedado chico para cumplir realmente con el conjunto de tareas y obligaciones que les compete a los bomberos en el Uruguay moderno.
Se podría apostar que, en el interior del Cuartel Centenario, ha ido ganando lugar el espacio dedicado a las tareas administrativas, al mismo tiempo que ha ido perdiendo lugar el espacio realmente operativo. Y no me refiero solo, como hice en la Escuela Nacional de Policía, al espacio necesario para sacar un móvil en operaciones, o al ancho de las calles para maniobrar con los carros de bomberos más modernos. Me refiero, también, al espacio para el entrenamiento o al espacio para la capacitación, al espacio para hacer fuego.
No importa que el Cuartel Centenario esté cercano a la Intendencia Municipal de Montevideo: no importa que estén cercanos los espacios dedicados a los trámites y la burocracia.
Si la ciudad crece y se complejiza, y el cuartel desde que operan los bomberos se mantiene igual en tamaño y pierde espacio para las operaciones algo esta mal, va a seguir mal y va a terminar mal.
Por eso hay que cambiar: no solo el lugar del Cuartel General de los Bomberos. Hay que cambiar mucho más que eso. Hay que cambiar la cabeza con la que trabajamos, hay que ponerse objetivos mucho más grandes. Hay que trabajar para complementar el desarrollo productivo del país: cada vez llegan más inversiones al Uruguay, cada día son más importantes estas inversiones, más complejas las instalaciones que se levantan, con nuevos y distintos riesgos que, cuando se construyó este Cuartel, no existían.
Es necesario un Cuerpo de Bomberos que se adapte a los desafíos del siglo XXI.
Un cuartel que cuente con todo lo necesario, como nuevos laboratorios de peritajes, centros de adiestramiento personal con todo lo acorde a los nuevos tiempos, talleres equipados para las nuevas necesidades, centros de alta especialización del personal.
Todo en un Nuevo Cuartel, que será desarrollado en conjunto con la Dirección Técnica del Cuerpo de Bomberos. Donde incluiremos la reformulación del Hospital Policial como una unidad de todas las dependencias del Ministerio, de alta especialización para atender las enfermedades profesionales de sus hombres, así sean Policías, Bomberos o Guardia Republicana.
La creación de un centro de maniobras que permita el ejercicio práctico, con fuego, químicos, gases, derrumbes, salvataje, en todas sus variantes. Sin descuidar que en la zona actual debe existir un cuartelillo especial de despliegue rápido, con todo lo imprescindible para asistir a las emergencias.
Los Bomberos, como la Policía Nacional, la futura Guardia Republicana -con despliegue nacional- y el Hospital Policial (o del Ministerio del Interior) deben evolucionar de acuerdo a las exigencias de la sociedad cambiante en que vivimos.
Todos debemos estar comprometidos con los nuevos tiempos.
Cuando se creó el Cuerpo de Bomberos, no existía el teléfono y cuando se creó el actual Cuartel Centenario de Bomberos, los teléfonos eran a manivela, y había más carros tirados por caballos que automóviles.
Hoy la ciudad ha cambiado y este cuerpo también debe adaptarse al crecimiento de la población y cambiar para bien, como habrá de cambiar la Policía, adaptándose a los nuevos retos de la nueva sociedad en el siglo XXI.
Si nos planteamos cambiar de lugar el Cuartel Centenario de Bomberos no es para que pierda lo que ya tiene: es para que lo mantenga y se gane, se agregue, lo que le falta.
Nosotros no vinimos a hacer la plancha. Vinimos a trazarnos objetivos ambiciosos en todo lo que tiene que ver con el Ministerio del Interior. Pero nosotros no somos técnicos en la materia. Por eso, los nombramientos que hemos hecho y los que faltan todavía por hacer tienen que ver con la búsqueda de jefes comprometidos con esos objetivos y esos propósitos.
No estamos llenando casilleros: estamos buscando compromisos con el objetivo de mejorar la seguridad en todos los términos y todos los planos.
Por eso, precisamente, de acuerdo a la resolución que anteriormente se leyó, impongo en el cargo de Director Nacional de Bomberos al Sr. Insp. Ppal. Roque ALVEZ a quien reconocerán, respetarán, y obedecerán de acuerdo a las disposiciones contenidas en la Ley Orgánica Policial, reglamentos vigentes y demás disposiciones concordantes sobre el particular.
Así que, Sr. Insp, queda usted impuesto en el cargo.
Palabras del ministro Eduardo Bonomi, 17 de marzo de 2010



